Las manos son lo que más se acerca al punto de trabajo, y en soldadura o limpieza láser están expuestas a radiación dispersa, calor y desgaste mecánico a la vez. Nuestros guantes de protección láser BODYGUARD, de PROTECT Laserschutz, están hechos para ese día a día: tejido ignífugo respetuoso con la piel, buena respuesta frente al roce y la manipulación, y lavables a máquina. Dos modelos, del más resistente al más técnico, en tallas 8, 10 y 12.

Radiación láser dispersa

Soldadura y uso industrial

Uso intensivo

Radiación láser dispersa

Soldadura y uso industrial

Alta resistencia mecánica

Qué protegen de verdad (y qué no)
Conviene ser claro en este punto, porque es donde más se confunde el comprador. Estos guantes protegen frente a la radiación láser dispersa en un entorno controlado, además del riesgo mecánico y térmico del puesto. Lo que no hacen —ni ellos ni prácticamente ningún guante del mercado— es aguantar el impacto directo del haz. Ninguna prenda para las manos está pensada para meterse en la trayectoria del láser a plena potencia. Su función es cubrir la exposición indirecta y el trabajo manual alrededor del proceso, no sustituir a las medidas de seguridad del equipo.


BODYGUARD 1K y 3K: cuál te conviene
Los dos modelos comparten la misma idea y se diferencian en el nivel de refuerzo. El BODYGUARD 1K (alrededor de 90 €) es la opción más recia y directa: tejido de unos 1050 g/m² y 3 mm de espesor, pensado para soldadura y contacto mecánico continuado. El BODYGUARD 3K (en torno a 140 €) da un paso más en la parte técnica: combina una palma más ligera y manejable con un dorso más resistente, para puestos donde la mano sufre desgaste constante y necesitas destreza sin perder protección. Si tu trabajo es de fuerza y roce, el 1K cumple; si manipulas piezas y buscas tacto, el 3K lo vale.

Resistencia mecánica y mantenimiento
Ambos modelos se lavan en lavadora, que en uso intensivo no es un detalle menor: un guante que puedes meter en la lavadora dura más y se cambia menos. El tejido es skin friendly, en negro, y responde bien tanto al calor de la soldadura como al desgaste de la manipulación. Por sus características encajan con las exigencias de guantes de soldador (EN 12477) y de riesgos mecánicos (EN 12477); confirma el marcado concreto en la ficha de cada modelo.

Tallas y ajuste
Los dos vienen en tallas 8, 10 y 12. La talla del guante va por la circunferencia de la mano: si dudas, mídete la palma a la altura de los nudillos en centímetros y compara con la guía. Un guante que baila resta destreza y uno que aprieta cansa; merece la pena acertar.
Preguntas frecuentes
¿Protegen del haz láser directo?
No. Cubren radiación láser dispersa y riesgo mecánico y térmico. Ningún guante debe usarse como barrera frente al haz directo a plena potencia.
¿Valen para soldadura convencional además de láser?
Su construcción ignífuga y resistente los hace aptos para trabajos de soldadura y manipulación industrial en general, pero están orientados al entorno láser.
¿Se pueden lavar?
Sí, ambos admiten lavado a máquina, lo que alarga su vida útil en uso continuado.
¿Qué diferencia hay entre el 1K y el 3K?
El 1K prioriza robustez; el 3K añade destreza con una palma más manejable y un dorso reforzado. La elección depende de si tu trabajo pide más fuerza o más tacto.







